#llibreteretrecomana Últimas lecturas del verano: un hijo, de Alejandro Palomas.

Ayer a media tarde, como nuestra calle estaba demasiado tranquila y, la verdad, me faltaban ganas para liarme con facturas y cosas desagradables de ese tipo, decidí echarle una hojeada a uno de los libros de los que habla todo el mundo en los últimos meses: Un hijo / Un fill, de Alejandro Palomas, publicado por La Galera.

El verano es injusto AlejandroPalomas. Top culturalcon algunos libros que, sin saber por qué, se quedan debajo de otros en la pila de los pendientes de leer. Cuando te das cuenta has vuelto al trabajo y siguen ahí, esperando su momento.

Ayer llegó.

Y lo que iba a ser una hojeada a la espera de un momento más propicio se convirtió en una pequeña iluminación, un enamoramiento fugaz casi desde el primer capítulo que prosiguió en el camino de vuelta a casa. Ni siquiera recordaba la última vez que por no querer parar de leer mientras caminaba me había estampado contra un semáforo.

Un hijo habla de un montón de cosas: de la fantasía y la sensibilidad que habita en un muchacho de nueve años, de la fortaleza de muchos de esos chicos y chicas que nos empeñamos en tratar como bebés eternos, de Mary Poppins y de la amistad. De la vida, que es la aventura más cruda a la que han de enfrentarse nuestros hijos e hijas.

Lo que no me queUN-HIJOda muy claro es que se trate de una novela juvenil, pero eso sucede, seguramente, porque nunca he tenido muy claro en qué se diferencia la literatura que llamamos juvenil de la literatura sin más. Lo distinto son las lecturas de consumo, que cumplen su función, de acuerdo, pero son y serán siempre otra cosa.

En fin, que mi encuentro con Un hijo acabó cerca de las cinco de la mañana, así que si esta tarde alguien viene a la librería y ve que se me escapa un bostezo lo mejor que puede hacer será preguntarme por la novela de Alejandro Palomas. Tengo tantas ganas de hablar de ella que seguro que me activa mejor que un Red Bull.

No es una lectura recomendable, es una de esas
que te meten un personaje en el alma y lo dejan ahí, ocupando un espacio cálido y tranquilo en tu interior para siempre.

Amigos

Existen libros que han marcado en cierto sentido la personalidad de La Petita. Son algunos de aquellos que llegaron a nuestras estanterías el día que abrimos y desde entonces no han dejado de formar parte de lo que somos y lo que queremos ser. Son libros imprescindibles,Ladrón-de-gallinas-630x390 amigos, de esos a los que puedes pasar un tiempo sin ver, pero que cuando vuelves a tenerlos entre tus manos te hacen sonreír.

Algo así nos pasa a nosotros con El ladrón de gallinas. Un libro mudo, el inicio de una trilogía sin palabras, publicado por Libros del Zorro Rojo, creado por Béatrice Rodriguez y habitante de nuestra librería desde el día que abrimos.

Pues bien, todo esto viene a cuento porque la misma autora y la misma editorial han vuelto a alumbrar un álbum destinado a quedarse en La Petita. El nuevo libro se llama Amigos. En esta ocasión, Rodríguez comparte autoría con Andrea Hensgen y ambas nos hablan de la relación entre un niño y un perro. De nuevo nos encontramos una historia sin palabras en la que las imágenes resultan más que suficientes para “leer” el relato. Un texto sin texto simpático y amable que nos habla de lo importantes que son los demás para ayudarnos a sortear miedos, penas y túneles oscuros.

El libro rojo

Hoy íbamos a escribir sobre de El ogro de Zeralda, de Tomi Ungerer (Ekaré), pero al verlo sobre el mostrador una clienta se ha llevado el único que teníamos… Cambio de planes. Hablaremos de El libro rojo, de Barbara Lehman… Cualquiera que se haya dejado atrapar por la sucesión de secuencias de Flotante (David Wiesner), se enamorará de este librito. Toda la sencillez del mundo en un puñado de escenas perfectas, sin palabras, para contar la historia de una amistad mágica nacida en las páginas de un libro. Edita Libros del Zorro Rojo. Las cosas grandes a veces son tan sencillas…

Ellibrorojo